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viernes, 20 de abril de 2018


Aquí les participo este artículo sobre información turística que todos debemos conocer, considero importante el promocionar Nuestro Hermoso País, a pesar de las condiciones de violencia que existe.
 Estos son los 16 Pueblos Mágicos favoritos de todo México

                                                  16. Tequisquiapan, Querétaro
Entre los Pueblos Mágicos favoritos de capitalinos y queretanos está Tequisquiapan. Por su cercanía y excelente clima, este encantador poblado se ha convertido en uno de los eslabones clave de la Ruta del Arte, Vino y Queso de Querétaro; muestra de ello es que el célebre Parque La Pila, en el centro de Tequisquiapan, es ya la sede permanente del Festival Nacional del Queso y el Vino. No te puedes despedir de este Pueblo Mágico sin conocer la iglesia de Santa María de la Asunción, cuya fachada de color rosa destaca a mitad de la céntrica Plaza Hidalgo. ¿Buscas una experiencia única y alternativa? Conduce 10 minutos en dirección al oeste hasta llegar a las minas de La Trinidad, donde, en compañía de los mineros, serás testigo del proceso de extracción de la piedra semipreciosa abundante en la zona, llamada AGATA.


15. Jerez, Zacatecas
Este pueblo enclavado en la sierra suena a trote de caballo y tamborazo, ritmo musical que se inventó aquí. Jerez también es cuna de Ramón López Velarde, el poeta de cuya pluma surgieron los efusivos versos de La suave patria; la casa donde nació ‒en 1888‒ hoy aloja al Museo Interactivo Casa Ramón López Velarde. Conoce el Santuario de Nuestra Señora de la Soledad, custodiado por fragantes naranjos. Quienes busquen aventura la hallarán al pie de los riscos rojizos de la Sierra de los Cardos.Algunos alcanzan una altura de 3 mil metros, y en sus alrededores es posible realizar senderismo, observación de aves, cabalgatas y acampadas. Por todo esto, Jerez se halla entre los Pueblos Mágicos favoritos de todo México. 


    
                                                            14. Cholula, Puebla
Una experiencia “2×1” es lo que te ofrece este destino, integrado por las poblaciones hermanas de San Pedro Cholula y San Andrés Cholula. En el primero se localiza una colosal pirámide en cuya cima fue levantado el Convento de Los Remedios, reabierto tras el #19S. Muy cerca de allí también se ubica el Centro Artesanal, Cultural y Gastronómico Xelhua, donde podrás adquirir piezas talladas en madera, barro rojo y textiles. Por su parte, San Andrés presume los templos San Francisco Acatepec y Santa María Tonanzintla, con sus fachadas tapizadas con coloridas piezas de talavera. Que la antigüedad de sus construcciones no te disuada: San Andrés Cholula cuenta con numerosos cafés, tiendas y restaurantes de estilo contemporáneo gracias a su población universitaria. Une estos dos pueblos en una sola travesía subiéndote al tranvía turístico que sale desde Puebla o desde el centro mismo de Cholula.



                                                             13. Taxco, Guerrero
Si quieres disfrutar los múltiples atractivos que esta joya virreinal ofrece, súbete al Turitaxco, un autobús con recorrido guiado que sale de distintos puntos de la Ciudad de México, desde el Auditorio Nacional hasta el Zócalo. Luego de transitar las casi 3 horas y media que separan la capital de la República de Taxco, tendrás acceso directo a la Iglesia de Santa Prisca y San Sebastián, con su bellísima fachada de cantera labrada al estilo barroco. Otros de los puntos en los que se detiene el tour son el Museo Guillermo Spratling, cuyos estantes están colmados de objetos de origen prehispánico, así como el mural que el artista Juan O’Gorman dedicó al emperador mexica Cuauhtémoc dentro del hotel Posada de la Misión (en la foto). La experiencia incluye una comida buffet y, por supuesto, tiempo para visitar talleres de platería.


                                         12. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
En el corazón de los Altos de Chiapas se fusionan el colorido de la cultura maya con el refinamiento arquitectónico de la Nueva España. Lo notarás cuando camines por sus calles peatonales, cuando deambules al pie de sus templos de filigrana con piedra o entre sus mercados, que ofrecen estímulo constante a los sentidos. En San Cristóbal de Las Casas también hay sitio para las propuestas de arte y gastronomía internacional: las pizzerías italianas, restaurantes veganos y pastelerías francesas que salpican los andadores peatonales Real de Guadalupe y 20 de Noviembre te lo demostrarán. Dedica un par de días para explorar los alrededores; el primero para atravesar la sierra en bicicleta hacia los pueblos indígenas de San Juan Chamula y Zinacantán. El segundo día toma un tour hasta el fotogénico cenote Chukumaltik; si cuentas con entrenamiento y certificación de buceo incluso podrás sumergirte en sus profundidades.


11. Parras de la Fuente, Coahuila
Dos importantes eventos marcan la historia del pueblo natal de Francisco I. Madero: el primero es el establecimiento de la primera bodega vitivinícola del continente (a finales del siglo xvi), mientras que el segundo es el encendido de la primera bombilla eléctrica de toda América, acto realizado por Thomas Alva Edison por invitación del abuelo del líder revolucionario. Así, notarás que Parras de la Fuente presume un acaudalado pasado, también visible en sus construcciones, como la iglesia de San Ignacio de Loyola, el Palacio Municipal (hecho con cantera rosa) y las señoriales casonas de sus haciendas, algunas de las cuales todavía cultivan vid, como Casa Madero. Los alrededores desérticos guardan sorpresas como el Cañón de Lima, donde podrás escalar o hacer rapel en sus paredes de más de 40 metros de altura, así como practicar cañonismo e incluso nadar.


                                                   10. Huauchinango,  Puebla
Verdor y embrujo nahua te esperan en esta localidad del noroeste de Puebla, reconocible por sus tejados cubiertos por la neblina que baja de la sierra. En el centro, sobre la Plaza Constitución, verás a las mujeres del pueblo portando blusas con vibrantes bordados mientras ofrecen comida y artesanías; no tendrás que caminar mucho para llegar a la Iglesia del Santo Entierro, pintoresco templo también protegido por techos de teja. Los alrededores de Huauchinango son famosos por su exuberancia, y como ejemplo están la Presa Tenango, de tono verde pálido y atravesada por botes de pesca, o la cascada Totolapa. Ubicada a 15 minutos del Pueblo Mágico, la identificarás por la poza color turquesa sobre la que deposita todo su caudal. Amantes de la comida, apunten el siguiente nombre: tamales de puñete (es decir, del tamaño de un puño) elaborados con frijol y hojas de papatla en la cercana comunidad de Cuacuila.


                                               9. Cuatro Ciénegas,  Coahuila
Famosas son las pozas de agua azul intenso de sus alrededores, prodigios biológicos donde se han encontrado algunas de las formas de vida más antiguas del planeta. Igual de inspiradoras son las cercanas dunas de yeso blanco que, junto con los estanques antes mencionados, forman el Área Natural Protegida de Cuatro Ciénegas. Pero el pueblo no carece de encanto: sus casitas de colores lucen más brillantes a causa del sol desértico, mientras que la Iglesia de San José y el Palacio Municipal son buenos ejemplos de la adusta arquitectura colonial del norte de México. Camina por el Callejón de Guevara, remodelado hace un par de años, y visita la casa del presidente Venustiano Carranza, hoy convertida en museo. ¿Quieres tener mayor acercamiento con el entorno natural? Realiza una expedición a la Sierra de la Campana, donde aún habitan osos y venados en libertad.


                                                         8. Cuetzalan, Puebla
Otro de los Pueblos Mágicos favoritos es Cuetzalan: rostros indígenas, cuestas empedradas, casitas de muros blancos y aroma a lluvia son las pinceladas que forman la atmósfera mágica de este lugar enclavado en el vértice donde las culturas nahua y totonaca se encuentran. Durante tu visita pon oído avisor y nota cómo la mayoría de su gente aún se comunica en la lengua de los aztecas; por su parte, los domingos podrás presenciar la Danza de los Voladores frente a la parroquia de San Francisco de Asís, una tradición totonaca. Acude al mercado para admirar los bordados en telar de cintura y pepenado que confeccionan las mujeres del pueblo; no dejes de probar sus licores hechos con el café proveniente de la sierra circundante. Y ya que hablamos de las montañas cercanas, intérnate en ellas para conocer La Huella, un estanque con forma de pata de perro cuyas aguas turquesa provienen de arroyos subterráneos. Las grutas de Chichicatzapan, también en los alrededores, te garantizan un encuentro con túneles y galerías labradas por las corrientes y el tiempo. Para conocer estos atractivos es necesario contratar guías certificados.


                                                     7. Pátzcuaro, Michoacán
Su lago, quieto como espejo, lo enmarca, mientras que sus festividades de Día de Muertos le han dado fama internacional; sin embargo, Pátzcuaro es mucho más de lo que salta la vista. Sus callejuelas empedradas te llevarán inevitablemente a la plaza Vasco de Quiroga, nombrada en honor al obispo español que evangelizó la región. Abrazada por arcos de cantera y cubierta por jardines y arboledas, allí se ubica la Basílica de Nuestra Señora de la Salud, templo católico también fundado por “Tata Vasco”. Aprovecha que estás en la plaza para conocer la Casa de los Once Patios, edificio de estilo andaluz que hoy es un centro de artesanías; una vez ahí pregunta por las miniaturas de barro bruñido con pedernal, especialidad local. Para admirar la panorámica de Pátzcuaro, con su bello entorno lacustre, sube al mirador El Estribo, situado en la cima de un volcán extinto. Que sus 400 escalones de acceso no te espanten: podrás ascenderlos a tu ritmo mientras largas hileras de árboles te regalan su sombra.

                                                          6. Bernal, Querétaro
El tercer monolito más grande del mundo aparecerá frente a ti ni bien te acerques a uno de los Pueblos Mágicos favoritos de los mexicanos. A sus pies se despliega el centro histórico, una estrecha colección de callecitas y casas de colores entre las que destaca el templo de San Sebastián Mártir,pequeño pero cargado de simbolismo indígena y europeo. Camina unos pasos hasta el Centro Artesanal La Aurora, donde verás cómo los artesanos convierten la lana en intrincados textiles; calle abajo te espera el Museo de la Máscara (¡Tiene más de 300 piezas!), mientras que en la calle Juárez verás el Museo del Dulce Tradicional Julio Rodríguez, cuya exposición sobre la historia de los dulces mexicanos te fascinará. ¿Buscas una alternativa original y escalofriante? Apúntate al recorrido nocturno y acompaña a los personajes de la obra teatral Testigos del Pasado, quienes escenificarán las leyendas más tenebrosas de este magnético pueblo.


                                                     5. Bacalar, Quintana Roo
Desde el turquesa hasta el azul profundo, siete son los tonos en los que la luz se descompone sobre las aguas transparentes de la laguna de Bacalar; compruébalo a bordo de un bote turístico o remando en kayak, y luego refréscate con un chapuzón en el Cenote Azul, rodeado de vegetación selvática. Aquí te damos más pretextos para visitar el quinto lugar en nuestra lista de Pueblos Mágicos favoritos, como adentrarte en el Fuerte de San Felipe, maciza edificación que protegió la región de las incursiones de marinos ingleses y piratas. La plaza principal del pueblo, rematada por un quiosco, se antoja ideal para recorrerla a pasos calmos, aunque en enero se llena de gente, música y comparsas reunidas por el carnaval. Si te sientes con ánimo explorador, dirígete 37 kilómetros al noreste hasta la zona arqueológica de Chacchobén: más de 20 siglos te estarán observando desde lo alto de sus templos de piedra, por encima de la selva.


                                            4. Zacatlán de las Manzanas, Puebla
Renta una cabaña, pide un carga de leña y permite que el fuego de la chimenea te caliente mientras la neblina se posa en el exterior. Listo, ya estás tibio por fuera; ahora resta aumentar la temperatura interna, y para ello lo mejor es beber un poco de la sidra y vinos frutales que se producen en los alrededores del Pueblo Mágico. ¿Sientes que debes conocer más sobre esos productos? Recorre el Museo Regional del Vino La Primavera y aprende historia sorbo a sorbo. También en el centro de la localidad se ubican el Conjunto Conventual Franciscano, con restos de pintura mural religiosa, y la Parroquia de San Pedro y San Pablo, cuyo techumbre de cedro te remitirá de inmediato a los bosques de las cercanías. Sal del pueblo para conocer un sitio como pocos en México: el Puente de Cristal, una pasarela de vidrio que pende desde el barranco Los Jilgueros para brindarte una inmejorable panorámica de la sierra poblana.


                                                             3. Atlixco, Puebla
El tercer lugar de los Pueblos Mágicos favoritos de todo  México se lo llevó Atlixco. Los imperdibles de este sitio al pie del Popocatépetl son la Parroquia de Santa María de la Natividad, localizada en la plaza central, y el Exconvento del Carmen, donde hoy se instalan dos museos dedicados a exhibir los legados indígenas y virreinales con que cuenta Atlixco; probar un helado de chile en nogada, pinole, chapulín, ponche o mazapán sevillano en la heladería Ximitl es también obligatorio. Pero los atractivos no quedan aquí: visita el Jardín Mágico y asómbrate con las esculturas hechas con flores que adornan sus senderos y luego adquiere una planta en el vivero. ¿Tu romance con la clorofila es incurable? Date una vuelta por el Museo de Arte Bonsái John Naka, un espacio cargado de vibra zen donde aprenderás sobre la técnica japonesa de cultivo de árboles en miniatura. Pregunta por sus cursos y talleres o llévate a casa una de estas bellas esculturas vivientes. De regreso en el centro de Atlixco, camina sin rumbo sobre la Av. Hidalgo, escoltada por casonas con balcones floridos y farolas. Si tienes claro que lo que quieres es cerveza, no te vayas sin conocer la Cervecería 5 de Mayo, instalada en una antigua hacienda productora de cereales. Sería imperdonable que no probaras Saga y Osadía, sus maltas artesanales.
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                                                          2. Álamos, Sonora
Su riqueza se la debe a La Europea; su fama reciente a “La Doña”. La primera es el nombre de la mina descubierta al pie de la Sierra de Álamos, generosa en vetas de platas, mientras que la segunda no necesita presentación; basta con recordarte que en este pueblo del sur de Sonora creció la insustituible María Félix. Sus calles parecen detenidas en el tiempo, y quizás sea por ello que se le considera una de las poblaciones coloniales más auténticas y mejor conservadas del norte de México. Aprovecha que su ritmo es calmo y piérdete entre los jardines de la Hacienda de los Santos, hotel boutique que le dio nueva vida a una finca propiedad de un antiguo magnate minero; su spa ‒cabe destacar‒ cuenta con reconocimientos internacionales. La vista de Álamos, con sus tejados y paredes blancas tendidas al sol, lo han hecho acreedor del segundo lugar en nuestro concurso de Pueblos Mágicos favoritos de todo México.


                                                          1. Orizaba, Veracruz
¡El primer lugar de los Pueblos Mágicos favoritos es para… Orizaba! ¿Será acaso por sus rincones que evocan tonadas infantiles? ¿O quizás por su encanto tropical, su garbo europeo, sus árboles siempre en flor? Los motivos sobran, y por ello tú lo elegiste como el número uno de la lista de los Pueblos Mágicos favoritos de México desconocido. Si no lo conoces, comienza subiendo al teleférico, el tercero más largo de la República, desde el cual tendrás una panorámica excelente de Orizaba y de las montañas que la resguardan. El Palacio de Hierro no debe faltar en tu itinerario, pues se trata del único edificio art nouveau elaborado en metal en todo el mundo. Su constructor fue Gustave Eiffel (sí, el mismo que diseñó la torre de París); sus jardines permanecen frescos a causa de sus fuentes y palmeras, y sus salones interiores siempre están abiertos al conocimiento pues dan cabida al Museo de la Cerveza, al Museo del Valle de Orizaba y a la Biblioteca Pública; además, en la Catedral de San Miguel, en el centro, verás otro guiño parisino: su reloj, fabricado en la Ciudad Luz. Ahora que, si echas de menos el picor en tu recorrido, debes hacer una escala en el Mercado Cerritos para degustar un chileatole o los pambazos de carne polaca, delicias locales. Viajeros nuevos y reincidentes a Orizaba, novedad en el radar: el Museo de Cri-Crí abrió en mayo de 2017 y ocupa un espacio del Poliforum Mier y Pesado. Está dedicado a celebrar la obra musical del autor que nos enseñó a imaginar a millones de mexicanos, Francisco Gabilondo Soler, cuyas melodías no dejarás de tararear cuando veas las recreaciones de sus canciones.

Así, no nos queda más espacio para seguirte sugiriendo planes en Orizaba, que llegó tan alto en tus gustos como elevado es el pico que lleva su nombre. Solo nos resta invitarte a que lo descubras, al igual que con todos los sitios que han recibido el honor ser nombrados Pueblos Mágicos: 111 excelentes razones para re-enamorarnos de México.



Buen día y un excelente fin de semana para ellos y para Ellas, con este calor se pronostican heladas, aunque nos pronostiquen un nuevo frente fría, no bajaremos de las 30 grados C, entonces con mayor razón, de alguna forma debemos hacer frente a los condiciones climáticas, verdad?
Para los que les gusta leer sobre opciones empresariales, aquí les dejo este artículo que versa sobre la intención de fortalecer la competitividad en el turismo, su autor es Miguel Angel Acerenza, Profesor y Consultor Independiente en los campos de la Promoción y Desarrollo del Turismo.


Cluster: Una Alternativa para Fortalecer la Competitividad II: Clústers Turísticos Empresariales

Establecido el marco conceptual que considerábamos conveniente precisar en torno a los clusters, analizaremos ahora la posibilidad de aplicar este concepto en el campo del turismo, tanto a nivel empresarial como institucional, explicando los resultados obtenido en las iniciativas que se han llevado a cabo en tal sentido, comenzando por los denominados clusters empresariales.

CLUSTERS TURÍSTICOS EMPRESARIALES

Si bien es cierto que la OCDE considera que el concepto cluster no resulta aplicable cuando las empresas pertenecen a un mismo sector, por el hecho de no existir economías de escala, debe decirse que el propósito de agruparse para obtener economías de escala se da fundamentalmente en las empresas del sector industrial. En el caso de los servicios la finalidad del agrupamiento de las empresas del sector puede estar relacionada con la explotación comercial de un segmento o nicho de mercado específico. Por lo que en turismo podría darse esta posibilidad.

Sin embargo la estructura del sector en los destinos turísticos no es muy propicia para ello. El tejido empresarial está compuesto por micro y pequeñas empresas, en su gran mayoría micro, las que con la excepción de los pequeños y medianos hoteles que son propietarios de sus inmuebles, no son sujetas de crédito por carecer de activos fijos que puedan respaldar una solicitud de financiamiento para el desarrollo de sus negocios. Por lo general no existe tampoco un entramado de relaciones tanto vertical como horizontal o transversal entre las empresas. Sus relaciones no van más allá de acuerdos comerciales entre los proveedores de servicios turísticos y sus intermediarios relacionados con los niveles de comisión por la venta de los servicios. Prácticamente no se asocian para el desarrollo de productos conjuntos, lo que pone en evidencia la falta de visión de largo plazo en la conducción de los negocios, requerimiento este imprescindible para poder integrarse en un cluster.

En adición a lo anterior, debe decirse que además de mantener una escala mínima de operación, las empresas deben desarrollar sus actividades en un ambiente altamente competitivo, lo que las obliga a mantener una cierta reserva sobre los mercados, sus clientes, y desde luego, sobre sus estrategias comerciales. Todo lo cual constituye también un obstáculo para lograr la confianza y cooperación necesaria para la asociación con otras empresas, principios en los cuales debe sustentarse la integración y desarrollo de un cluster empresarial.

Algunos de los proyectos encarados en tal sentido no han tenido éxito, y como prueba de ello mencionaremos el resultado de la iniciativa emprendida para desarrollar un cluster empresarial en Punta del Este, Uruguay, en el año 2007, mediante un acuerdo de cooperación con la Unión Europea, cuyos antecedentes están disponibles en la red.

El diagnóstico de situación de la estructura empresarial local realizado al efecto, mencionaba que cada segmento de la oferta perseguía su propia lógica y política de competencia vinculada a la calidad o al precio, e indicaba que la calidad era considerada en nichos empresariales, cada uno independiente, sin reglas o niveles comúnmente aceptados, y mencionaba en forma textual; “actualmente es notoria la ausencia de una dirección, estratégica o visión compartida de trabajo. Esta ausencia se vuelve más evidente en los periodos de dificultad, cuando la oferta espontáneamente organizada no es adecuada para producir señales significativas y sencillas, a interpretar por empresas de varios tipos, sin interrelaciones organizadas, y manejadas en su mayoría por personal con baja formación profesional” 1

Como se puede observar, el diagnóstico ponía de manifiesto que las condiciones de la estructura empresarial no eran propicias para la constitución de un cluster empresarial en el destino. Las empresas actuaban en forma independiente sin interrelación entre ellas. Pero sin duda lo más importante a destacar, es que mencionaba que la mayoría de ellas eran manejadas por personal con baja formación profesional, carente de una visión compartida de los negocios.

No obstante lo cual se efectuó una convocatoria para la presentación de propuestas de perfiles de productos turísticos colectivos, relacionados con el cluster empresarial de Punta del Este y su visión estratégica, a la cual podían postular empresas del sector turismo y proveedores de las mismas. Estableciéndose en dicha convocatoria como requisito para la presentación de las propuestas, un mínimo de 4 empresas.
_______________________
1. Diagnóstico Participativo del Cluster de Punta del Este, Setiembre de 2007, pág. 40 (disponible en la red)

De acuerdo con la situación que mostraba el diagnóstico, el resultado de la convocatoria era previsible, a 6 años del llamado (2007-2013) no hubo propuestas favorables del sector empresarial, y la iniciativa para la formación del cluster no prosperó.

Lo cual demostró que la constitución de un cluster empresarial en un destino no es tan fácil como se piensa. Las empresas además de estar concentradas espacialmente, debe tener una escala operacional razonable, estar relacionadas entre ellas, y contar con capacidad financiera y gerencial como para encarar un nuevo negocio. Si no se cumple con estos requisitos, es preferible optar por la constitución de un cluster institucional, el cual difiere del empresarial tanto en su propósito como en su composición, como veremos en el próximo artículo.


martes, 17 de abril de 2018

GRACIAS, ya se ocuparon los dos lugares para La Habana, Cuba; saludos y cuídense porque valen mucho.


sábado, 14 de abril de 2018


Excelente día y fin de semana para ellos y para Ellas.
Aquí les participo este artículo que a su servidor le pareció interesante, espero compartan ese pensamiento, cuídense porque valen mucho.

Autor: FRANCISCO MUÑOZ DE ESCALONA

Oviedo, España


La Navaja de Ockham (a veces escrito Occam u Ockam), principio de economía o principio de parsimonia (lex parsimoniae), es un principio metodológico y filosófico atribuido al fraile franciscano, filósofo y lógico escolástico Guillermo de Ockham (1280 – 1349), según el cual: En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable. O, lo que es lo mismo, la más explicativa y, también, la más operativa. Esto implica que, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.

Cuán necesitados están los turisperitos que en el mundo han sido, son y serán de convencerse de este elemental y a la par magistral principio. Y no será porque no lleva tiempo formulado: nada menos que caso la friolera de setecientos años. Obviamente, han tenido tiempo de conocerlo y, sobre todo, de aplicarlo. Estaba ya sobre la mesa cuando nadie hablaba de turismo.

Como es igualmente obvio que los turisperitos que pusieron las bases de lo que en los años cuarenta del siglo pasado conformó la Doctrina Convencional del Turismo que estaba llamada a ser hegemónica. Y a ser elevada a la categoría de Dogma por la OMT. Como es sabido, dicha doctrina parte del estudio de la conducta de aquellos que gustan de viajar por gusto. Y, al hacerlo, quienes la siguen sin resquicio, se dedican a describir la mencionada conducta sin ir más allá de dicha descripción. Por eso destacan el origen y el destino de tales viajeros, su condición psicosocioeconómica, sus motivaciones, sus actividades, sus gastos, la época en la que hacen sus viajes y un largo y enconado etcétera.



Podrían los turisperitos quedarse en ese estudio. Pero no se queda. Y no se quedan porque pronto se percataron de que con sus gastos lo turistas pueden propiciar el desarrollo económico de los destinos. Y, una vez en ellos, pasan del estudio de la conducta al estudio de las condiciones existentes en los destinos y, a la postre, al estudio de los efectos de esos gastos promueven en la diversificación de las actividades productivas en los citados destinos.

Así es como, casi sin darse cuenta, los turisperitos se desplazan de una sociología de la conducta a una economía del desarrollo sin olvidar la teoría de la oferta.

No quedan aquí las plurales ocupaciones de los turisperitos, sino que, con el paso del tiempo, van incorporando a sus preocupaciones científicas un tropel de disciplinas entre las que podemos destacar la geografía, la arqueología, la antropología, la filosofía y la hermenéutica, todas ellas, a juicio de ellos, necesarias para llegar a conocer ese novedoso, complejo, bizarro y exótico fenómeno que creen que es el turismo.

Caen así, porque era inevitable, en un glorioso batiburrillo de teorías dizque explicativas del mencionado fenómeno social que distingue a nuestro tiempo, teorías todas ellas a cuál más pintoresca y confusa.

Mientras este proceso se desarrollaba, auspiciado por la comunidad de turisperitos con el apoyo de las universidades y los lobbies empresariales sin olvidar a la OMT, en un oscuro y modesto despacho de un pequeño instituto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, allá por la segunda mitad de los años ochenta del siglo XX, un investigador desconocido y sin más apoyos que su entusiasmo y su amor por la ciencia propuso entender el turismo como la actividad productiva que consiste en elaborar un programa de visita con contenido. Es innegable que, si comparamos esta teoría explicativa del turismo con la teoría convencional y hegemónica no tendremos más remedio que acabar reconociendo que la primera es sencilla y limpia y que, como tal, aplicado el principio de la navaja de Ockham, es la más correcta y, por ende, la más operativa.

¿Hasta cuándo habrá que esperar para que la fuerza de la sencillez se imponga en la investigación y en la enseñanza del turismo?

viernes, 13 de abril de 2018

AVISO URGENTE....!!!

Tengo dos lugares para el viaje a Cuba, por favor coméntenlo con sus contactos


AVISO A LOS MUNDIALEROS RUSIA 2018

El Próximo martes 17 de Abril, se les entregarán los "tickets" de los partidos de "futbol".
Me informaron que todavía hay lugares para la Inauguración del Mundial, quienes deseen me avisan para apartarlos, tienen un costo de 160 USD.


Excelente opción los albergues en Europa, limpios y económicos, buena experiencia, se recomiendan ampliamente.