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viernes, 20 de abril de 2018


Buen día y un excelente fin de semana para ellos y para Ellas, con este calor se pronostican heladas, aunque nos pronostiquen un nuevo frente fría, no bajaremos de las 30 grados C, entonces con mayor razón, de alguna forma debemos hacer frente a los condiciones climáticas, verdad?
Para los que les gusta leer sobre opciones empresariales, aquí les dejo este artículo que versa sobre la intención de fortalecer la competitividad en el turismo, su autor es Miguel Angel Acerenza, Profesor y Consultor Independiente en los campos de la Promoción y Desarrollo del Turismo.


Cluster: Una Alternativa para Fortalecer la Competitividad II: Clústers Turísticos Empresariales

Establecido el marco conceptual que considerábamos conveniente precisar en torno a los clusters, analizaremos ahora la posibilidad de aplicar este concepto en el campo del turismo, tanto a nivel empresarial como institucional, explicando los resultados obtenido en las iniciativas que se han llevado a cabo en tal sentido, comenzando por los denominados clusters empresariales.

CLUSTERS TURÍSTICOS EMPRESARIALES

Si bien es cierto que la OCDE considera que el concepto cluster no resulta aplicable cuando las empresas pertenecen a un mismo sector, por el hecho de no existir economías de escala, debe decirse que el propósito de agruparse para obtener economías de escala se da fundamentalmente en las empresas del sector industrial. En el caso de los servicios la finalidad del agrupamiento de las empresas del sector puede estar relacionada con la explotación comercial de un segmento o nicho de mercado específico. Por lo que en turismo podría darse esta posibilidad.

Sin embargo la estructura del sector en los destinos turísticos no es muy propicia para ello. El tejido empresarial está compuesto por micro y pequeñas empresas, en su gran mayoría micro, las que con la excepción de los pequeños y medianos hoteles que son propietarios de sus inmuebles, no son sujetas de crédito por carecer de activos fijos que puedan respaldar una solicitud de financiamiento para el desarrollo de sus negocios. Por lo general no existe tampoco un entramado de relaciones tanto vertical como horizontal o transversal entre las empresas. Sus relaciones no van más allá de acuerdos comerciales entre los proveedores de servicios turísticos y sus intermediarios relacionados con los niveles de comisión por la venta de los servicios. Prácticamente no se asocian para el desarrollo de productos conjuntos, lo que pone en evidencia la falta de visión de largo plazo en la conducción de los negocios, requerimiento este imprescindible para poder integrarse en un cluster.

En adición a lo anterior, debe decirse que además de mantener una escala mínima de operación, las empresas deben desarrollar sus actividades en un ambiente altamente competitivo, lo que las obliga a mantener una cierta reserva sobre los mercados, sus clientes, y desde luego, sobre sus estrategias comerciales. Todo lo cual constituye también un obstáculo para lograr la confianza y cooperación necesaria para la asociación con otras empresas, principios en los cuales debe sustentarse la integración y desarrollo de un cluster empresarial.

Algunos de los proyectos encarados en tal sentido no han tenido éxito, y como prueba de ello mencionaremos el resultado de la iniciativa emprendida para desarrollar un cluster empresarial en Punta del Este, Uruguay, en el año 2007, mediante un acuerdo de cooperación con la Unión Europea, cuyos antecedentes están disponibles en la red.

El diagnóstico de situación de la estructura empresarial local realizado al efecto, mencionaba que cada segmento de la oferta perseguía su propia lógica y política de competencia vinculada a la calidad o al precio, e indicaba que la calidad era considerada en nichos empresariales, cada uno independiente, sin reglas o niveles comúnmente aceptados, y mencionaba en forma textual; “actualmente es notoria la ausencia de una dirección, estratégica o visión compartida de trabajo. Esta ausencia se vuelve más evidente en los periodos de dificultad, cuando la oferta espontáneamente organizada no es adecuada para producir señales significativas y sencillas, a interpretar por empresas de varios tipos, sin interrelaciones organizadas, y manejadas en su mayoría por personal con baja formación profesional” 1

Como se puede observar, el diagnóstico ponía de manifiesto que las condiciones de la estructura empresarial no eran propicias para la constitución de un cluster empresarial en el destino. Las empresas actuaban en forma independiente sin interrelación entre ellas. Pero sin duda lo más importante a destacar, es que mencionaba que la mayoría de ellas eran manejadas por personal con baja formación profesional, carente de una visión compartida de los negocios.

No obstante lo cual se efectuó una convocatoria para la presentación de propuestas de perfiles de productos turísticos colectivos, relacionados con el cluster empresarial de Punta del Este y su visión estratégica, a la cual podían postular empresas del sector turismo y proveedores de las mismas. Estableciéndose en dicha convocatoria como requisito para la presentación de las propuestas, un mínimo de 4 empresas.
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1. Diagnóstico Participativo del Cluster de Punta del Este, Setiembre de 2007, pág. 40 (disponible en la red)

De acuerdo con la situación que mostraba el diagnóstico, el resultado de la convocatoria era previsible, a 6 años del llamado (2007-2013) no hubo propuestas favorables del sector empresarial, y la iniciativa para la formación del cluster no prosperó.

Lo cual demostró que la constitución de un cluster empresarial en un destino no es tan fácil como se piensa. Las empresas además de estar concentradas espacialmente, debe tener una escala operacional razonable, estar relacionadas entre ellas, y contar con capacidad financiera y gerencial como para encarar un nuevo negocio. Si no se cumple con estos requisitos, es preferible optar por la constitución de un cluster institucional, el cual difiere del empresarial tanto en su propósito como en su composición, como veremos en el próximo artículo.


martes, 17 de abril de 2018

GRACIAS, ya se ocuparon los dos lugares para La Habana, Cuba; saludos y cuídense porque valen mucho.


sábado, 14 de abril de 2018


Excelente día y fin de semana para ellos y para Ellas.
Aquí les participo este artículo que a su servidor le pareció interesante, espero compartan ese pensamiento, cuídense porque valen mucho.

Autor: FRANCISCO MUÑOZ DE ESCALONA

Oviedo, España


La Navaja de Ockham (a veces escrito Occam u Ockam), principio de economía o principio de parsimonia (lex parsimoniae), es un principio metodológico y filosófico atribuido al fraile franciscano, filósofo y lógico escolástico Guillermo de Ockham (1280 – 1349), según el cual: En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable. O, lo que es lo mismo, la más explicativa y, también, la más operativa. Esto implica que, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.

Cuán necesitados están los turisperitos que en el mundo han sido, son y serán de convencerse de este elemental y a la par magistral principio. Y no será porque no lleva tiempo formulado: nada menos que caso la friolera de setecientos años. Obviamente, han tenido tiempo de conocerlo y, sobre todo, de aplicarlo. Estaba ya sobre la mesa cuando nadie hablaba de turismo.

Como es igualmente obvio que los turisperitos que pusieron las bases de lo que en los años cuarenta del siglo pasado conformó la Doctrina Convencional del Turismo que estaba llamada a ser hegemónica. Y a ser elevada a la categoría de Dogma por la OMT. Como es sabido, dicha doctrina parte del estudio de la conducta de aquellos que gustan de viajar por gusto. Y, al hacerlo, quienes la siguen sin resquicio, se dedican a describir la mencionada conducta sin ir más allá de dicha descripción. Por eso destacan el origen y el destino de tales viajeros, su condición psicosocioeconómica, sus motivaciones, sus actividades, sus gastos, la época en la que hacen sus viajes y un largo y enconado etcétera.



Podrían los turisperitos quedarse en ese estudio. Pero no se queda. Y no se quedan porque pronto se percataron de que con sus gastos lo turistas pueden propiciar el desarrollo económico de los destinos. Y, una vez en ellos, pasan del estudio de la conducta al estudio de las condiciones existentes en los destinos y, a la postre, al estudio de los efectos de esos gastos promueven en la diversificación de las actividades productivas en los citados destinos.

Así es como, casi sin darse cuenta, los turisperitos se desplazan de una sociología de la conducta a una economía del desarrollo sin olvidar la teoría de la oferta.

No quedan aquí las plurales ocupaciones de los turisperitos, sino que, con el paso del tiempo, van incorporando a sus preocupaciones científicas un tropel de disciplinas entre las que podemos destacar la geografía, la arqueología, la antropología, la filosofía y la hermenéutica, todas ellas, a juicio de ellos, necesarias para llegar a conocer ese novedoso, complejo, bizarro y exótico fenómeno que creen que es el turismo.

Caen así, porque era inevitable, en un glorioso batiburrillo de teorías dizque explicativas del mencionado fenómeno social que distingue a nuestro tiempo, teorías todas ellas a cuál más pintoresca y confusa.

Mientras este proceso se desarrollaba, auspiciado por la comunidad de turisperitos con el apoyo de las universidades y los lobbies empresariales sin olvidar a la OMT, en un oscuro y modesto despacho de un pequeño instituto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, allá por la segunda mitad de los años ochenta del siglo XX, un investigador desconocido y sin más apoyos que su entusiasmo y su amor por la ciencia propuso entender el turismo como la actividad productiva que consiste en elaborar un programa de visita con contenido. Es innegable que, si comparamos esta teoría explicativa del turismo con la teoría convencional y hegemónica no tendremos más remedio que acabar reconociendo que la primera es sencilla y limpia y que, como tal, aplicado el principio de la navaja de Ockham, es la más correcta y, por ende, la más operativa.

¿Hasta cuándo habrá que esperar para que la fuerza de la sencillez se imponga en la investigación y en la enseñanza del turismo?

viernes, 13 de abril de 2018

AVISO URGENTE....!!!

Tengo dos lugares para el viaje a Cuba, por favor coméntenlo con sus contactos


AVISO A LOS MUNDIALEROS RUSIA 2018

El Próximo martes 17 de Abril, se les entregarán los "tickets" de los partidos de "futbol".
Me informaron que todavía hay lugares para la Inauguración del Mundial, quienes deseen me avisan para apartarlos, tienen un costo de 160 USD.


Excelente opción los albergues en Europa, limpios y económicos, buena experiencia, se recomiendan ampliamente.





Buen día a ellos y a Ellas, les participo este artículo que me parece interesante, espero que a Ustedes también, cuídense porque valen mucho y SALUD...OS!!

Autor: Lluis Mesalles
Veterano Consultor independiente, ha colaborado con distintos organismos internacionales como la OMT y otras consultorías privadas.

Recurrentemente vuelve a salir el tema de los multidestinos. En principio la idea parece muy posible. Aprovechar que los turistas hacen largos viajes hacia un destino muy conocido, para alentarles a visitar otros destinos cercanos con menos poder de atracción, pero seguro que con muchas cosas positivas que visitar.

Cada cierto tiempo, algún destino desea beneficiarse del volumen de viajeros que llegan a otro lugar, para captar para sí al menos una parte de ese tráfico. Algo así como aprovecharse del éxito ajeno. Un éxito conseguido con mucho esfuerzo, y que el destino menor no ha sido capaz de captar.

Concedo que la teoría pareciera tener mucha sensatez. Aprovechar los viajes largos para visitar otros lugares cercanos. Lástima que no todo el mundo sea consciente de lo que esto implica.

Los países que han conseguido más llegadas, lo han logrado a base de promoción, esfuerzo, competitividad, facilidades de acceso, buenas comunicaciones, y muchos más elementos que hacen el viaje fácil para los turistas.

Pero si un país pone dificultades, trabas al viajero, visados pasados de moda, cierres de fronteras, limitaciones a los desplazamientos dentro del lugar, idiomas limitativos, etc. le será prácticamente imposible conseguir que esta idea del multidestino tenga algún efecto positivo en la industria del turismo local.
Un ejemplo muy positivo donde se aplica el multidestino con éxito, es Europa. No importa el idioma, la moneda es única, las fronteras internas casi no existen, total libertad para los viajeros. Eso se ha traducido en un volumen muy grande de llegadas y recorridos turísticos. No es ningún problema llegar a Berlín, y seguir a Ámsterdam, Zúrich, Paris, Milán, Roma, Madrid, etc. El único límite es el tiempo del que el viajero disponga, y sus posibilidades económicas.


Otros ejemplos especialmente negativos, son los casos de Centroamérica, con fronteras a cada paso, cambios de moneda irreconciliable, visados y burocracia extrema. Pocos países de la zona se benefician como pudieran de los innegables atractivos de que disponen. Algún día esto tendrá que cambiar, es en interés de todos.

Otro ejemplo es el Caribe. Idiomas diferentes, monedas diferentes, políticas diferentes, casi imposible de pasar en un mismo viaje de una isla a otra, por muy cerca que en el mapa veamos que está. Y si a esto le sumamos las situaciones políticas de cada país, los vaivenes migratorios, la cosa se pone mucho más difícil.

El multidestino más que un turismo de fábula, que podría ser, es aun hoy una fábula para ilusos.